En determinadas especies
de pájaros y aves en general, no es posible identificar el sexo de los individuos atendiendo
a sus características morfológicas externas. Cuando esto
ocurre, la prueba de ADN se presenta como el método de
sexado más fiable. La prueba analiza los patrones de secuencias
de ADN de los cromosomas sexuales para clasificar a un individuo
concreto como macho o hembra.